La huelga es una de esas cosas interesantes que cuando eres pequeño te encantan porque no vas al cole, y cuando te hace mayor te posicionan ante los demás ganando respeto o perdiendo credibilidad. Así que esta maañana cuando me lenvaté, por defecto de fabricación, me puse a pensar si hacía o no huelga y decidí que no, por joder principalmente y por obligación secundariamente, no me voy a tirar ahora el farol.
No me apetecía estar de huelga, porque no me la han explicado bien, o yo no la he sabido entender; igual lo que me pasa es que no me la creo, porque no me creo a los sindicatos, ni a los políticos, ni a los empresarios, y ya ni si quiera, a los trabajadores.
Creo que a estas alturas de la película haría falta una revolución, no una huleguecilla que sólo demuestra que los sindicatos son marionetas, las masas de piquetes informativos, unos vándalos que coartan libertades, y los politicos... bueno, esos no necesitan una huelga ni para no ir a trabajar, ni para decir mentiras y chorradas que a nadie solucionan nada. La cuestión de fondo no es más que hacer ruido, sí, propaganda, hacerse notar como sea, porque en la sociedad de la información, si no estás en Facebook ni en Google no existes por más que te esfuerces, y eso considerando que existas analógicamente de alguna forma paralela. Al Gobierno de turno le ha tocado lidiar con la crisis, que no ha provocado, aunque tampoco sabido paliar. Pero no hay que olvidar que a este Gobierno supuestamente socialista lo obligan a no ser muy socialista, ya que como dijo en su día Julio Anguita, utópico por excelencia, si manda la economía, no importa el sistema político, porque éste se tiene que adaptar a áquel. Vamos, que en el sistema económico capitalista no hay lugar para otra cosa que no sea el capital, sea socialmente, culturalmente, moralmente, religiosamente, o en este caso, políticamente. Si el Gobierno aprieta a los empresarios, éstos, que no son tontos, congelan las inversiones o las sacan del país, crean menos empleo y crecimiento, y ya tenemos el país jodido, sin bolsillo y quejándose de la gestión de sus gobernantes. Ojo, no disculpo a Zapatero ni a los que él ha elegido para formar parte del Consejo de Ministros, su responsabilidad es contrarrestar este tipo de crisis y no han sabido hacerlo, se han equivocado.
Por otro lado, no creo que sea tarde, quiero decir, mi mayor enfado con este pobre presindentillo que prometía mucho, no es más que el hecho de no saber que le quedan otros recursos, que sí, que lo fácil es hacer caso a los que tienen la pasta, porque ellos mandan, y darles a ellos, aunque además de sobrarles sean los culpables de todo, en lugar de ayudar a los que de verdad lo estamos pagando sin beberlo ni comerlo, los curritos.
Solución: Huelga General... ahí, para que se note que los curritos no nos dejamos manejar, no nos acobardamos y además, sabemos informar a palos y quemando coches. Hasta el intelectual más pintado en la masa, se convierte en chusma o es arrasado por ella, no hay remedio.
Me estoy enrollando muchísimo y sólo quiero decir una cosa: no he secundado esta huelga porque no va a dar lugar nada más que a una mayor inestabilidad, desconfianza, pérdida y desolación. La gente no necesita una huegla, señores del sindicato, necesitan dirigentes que se den cuenta de que trabajan 8 horas al día o más para poder poner un poco de sentido común en su vida y continuar la rueda del "sistema". Los curritos queremos una casita que sea nuestra y que no tengamos que pagar como una condena durante toooda nuestra vida pasándola a nuestros hijos como deuda; queremos una cochecillo para movernos y ganar calidad de vida, y lo demás, son cosas necesarias o no que nos ayudan a vivir en armonía. Ustedes sólo quieren notoriedad, porque ya tienen todo lo que se necesita, y además, pueden seguir robando y engañando, con los bolsillos llenos; no consiguen objetivos, los sueldos españoles son tercermundistas en Europa, los profesionales españoles estudian y se preparan para terminar opositando a auxiliares administrativos en el mejor de los casos, o a barrenderos en el peor. Es inadmisible, es inaceptable, y ustedes quieren que vayamos a una Huelga que ustedes orquestan con los empresarios y los políticos, gentuza con la que nada tenemos que ver.
Los que crean que esta huelga, ésta en concreto, va a ayudar, por favor, que dejen ya de leer o que me cambien de opinión urgentemente, a ver si vuelvo a creer en algo.
Quiero comentar algo porque todo esto me revuelve el estómago, pero ni se me ocurre qué decir.
ResponderEliminarEs tan indignante, tan patético; jode tanto, que siento que me faltan las palabras.
La gente común, de la calle, que nada tuvo que tener en esta crisis maldita, salvo, claro, que debemos pagar los platos rotos por otros, lo único que queríamos es que ellos, los supuestamente economistas (que han resultado ser "egonomistas") hicieran bien su trabajo. Si tan sólo hubieran sabido hacerlo bien. Sólo eso. Destruyen la economía y los ves aún ahí, en sus puestos de trabajo. Nadie dimite, nadie es responsable, pero esto lo pagamos nosotros, los pobres desgraciados, que somos la mayoría.
Este mundo sería un mundo mejor si tan sólo la justicia fuera justa; la economía, económica; y los gobiernos, gobernasen. Sólo es una cuestión lingüística.